
Es verdad que nosotros queremos mucho a nuestros hijos pero haber una cosa es quererlos y otra es dejarlos vivir en la ignorancia y en la estupidez, es mucho mejor que reciban alguna que otra mala experiencia y palo en su vida a que luego se encuentren todo de golpe y porrazo y se estampen contra un muro de 20 metros de altura.









